| 1 cuota de $430.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $430.000,00 |
| 1 cuota de $430.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $430.000,00 |
| 2 cuotas de $260.945,50 | Total $521.891,00 | |
| 3 cuotas de $178.235,00 | Total $534.705,00 | |
| 6 cuotas de $95.646,33 | Total $573.878,00 | |
| 9 cuotas de $69.559,67 | Total $626.037,00 | |
| 12 cuotas de $56.760,00 | Total $681.120,00 | |
| 24 cuotas de $37.981,54 | Total $911.557,00 |
| 3 cuotas de $180.428,00 | Total $541.284,00 | |
| 6 cuotas de $100.792,00 | Total $604.752,00 |
| 3 cuotas de $188.555,00 | Total $565.665,00 | |
| 6 cuotas de $105.937,67 | Total $635.626,00 | |
| 9 cuotas de $80.658,44 | Total $725.926,00 | |
| 12 cuotas de $66.986,83 | Total $803.842,00 |
| 18 cuotas de $44.399,89 | Total $799.198,00 |
Size 42 9us
26.7cm
Las Maison Margiela Replica, conocidas coloquialmente como GATs (German Army Trainers), son una de las piezas de calzado más respetadas en la historia de la moda de archivo por su capacidad de elevar un diseño funcional militar a un objeto de culto minimalista. Su valor reside en la preservación de la silueta original de los años 70, reinterpretada con materiales de lujo como la gamuza italiana y la piel de becerro, manteniendo esa estética despojada de logotipos que define el "lujo silencioso" de Margiela. Es una zapatilla que no grita, sino que susurra calidad y herencia, convirtiéndose en un lienzo en blanco para quienes aprecian la deconstrucción y la historia del diseño textil.
Aunque las GATs nacieron bajo una filosofía de simplicidad, han sido adoptadas con fervor dentro del movimiento Opium por su versatilidad para anclar outfits de proporciones agresivas y paletas monocromáticas. En un estilo que a menudo se satura de botas pesadas y siluetas masivas, las Margiela GATs ofrecen el contrapunto perfecto: una base delgada y sofisticada que complementa el uso de pantalones "flared" o de cuero desgastado típicos de la estética de sellos como Playboi Carti. Esta relación con el estilo Opium refuerza la idea de que la pieza es un camaleón del archivo; puede pasar de la elegancia clásica a formar parte de un uniforme vanguardista, oscuro y disruptivo sin perder un ápice de su relevancia cultural.